El Otoño puede ser muy ñoño

¿Te afectan los cambios más de la cuenta?, ¿en los cambios de estación sufres astenia, «primaveritis» y «otoñitis»?

He aquí 6 formas de superarlo cuando las hojas se caen, oscurece antes y el cielo pierde ese azul del verano:

✓ Tomar el sol 10 minutos al día, a ser posible a primera hora de la mañana, te cargará de energía y vitalidad durante todo el año, (no solo en verano). El sol es salud.

✓ Realizar algún tipo de ejercicio físico: Aunque se haga antes de noche, apuesta por salir a pasear, nadar o ir al gimnasio. Genera endorfinas todos los días aunque te de muuuucha pereza porque además te irá bien para el siguiente punto.

✓ Dormir lo necesario, entre 7 y 8 horas al día es esencial. Y para descansar hay que cenar equilibrado y evitar el alcohol. Una buena manera de ir a dormir es cansarte antes en el gimnasio.

✓ Seguir una dieta equilibrada. Te hará estar más contento, más zen en la vida y más a tope de energía por lo que…

✓ Si lo tuyo no es el gimnasio, haz planes para que las tardes oscuras sean más divertidas. Es el momento perfecto para apuntarte a hacer actividades: catas, cursos de cocina, beauty parties con amigas.

✓ Aprovecha cada estación como un reto para probar toda la oferta gourmet de temporada en los mejores restaurantes y bares de Barcelona: setas, castañas, alcachofas… Mmmm.

Al fin y al cabo es un tema de actitud. Si te lo tomas todo en positivo, ¡la vida da un giro espectacular y la pereza desaparece!

¿Se te ocurre alguna vía más para superar la otoñitis?

Déjala en un comentario.

Xenia Alonso
Todo el mundo me conoce como Barcelonette. Soy madre, empresaria, filántropa, inquieta y una ninja de la agenda. Hace 10 años aposté por mi y me convertí en la CEO de mi vida y de mis empresas. Me defino como "Life Designer": Ayudo a mujeres a convertirse en la CEO de su vida a nivel profesional y personal. Desde el 2006 comparto en este blog tips, trucos y herramientas para estés más sana, más guapa, más libre y más segura de ti misma. Al nacer mi hija en el 2016 busqué lugares donde inspirarme y conocer mujeres con ganas de comerse el mundo. Como no lo encontré, creé el Club Barcelonette.