No hay nada más placentero para mi que salir encantada de un restaurante y, esta vez, tengo que hacer referencia a «LaBurgueseria» de Sant Cugat, algo más que una simple hamburguesería.

Solo os digo que sales de allí fijando fecha para próxima vez. No hay posibilidad de reserva (a excepción de grupos), lo que provoca que vayas con algo de tiempo para tomarte un vinito mientras esperas una mesa. Incluso la gente «se pelea» por un hueco en la barra.

La ubicación es muy buena, justo al lado de la estación de tren. Ideal para ir con los peques ya que mientras cenas, los niños pueden jugar en el parque que hay enfrente.
Como es de esperar, tienen un amplio abanico de hamburguesas, a cual más rica, pero lo mejor es que cada semana innovan en nuevas y originales propuestas, incitando así a la clientela a volver.

Muy buena materia prima y un exquisito servicio por parte del personal. Además de las riquisimas hamburguesas, el plato estrella para mi gusto es la carne de buey de nebraska con pimientos del padrón. No querrás compartir (lo digo en serio!)

Para picar os aconsejo los nachos, las croquetas, el brie rebozado con mermelada de albaricoque y las costillitas lacadas con soja y miel.

De segundo, la hamburguesa «LaMagna» de buey de Wagyu (carne muy valorada por sus características de sabor, ternura y jugosidad), cestitos de patatas fritas, tartars riquísimos, la carne de nebraska.

De postre, cheesecake y las texturas de chocolate.

Ir es un acierto asegurado.

  • Plaća Lluís Millet 10-11 Sant Cugat del Vallès
  • 936 742 717
Xenia Alonso
Todo el mundo me conoce como Barcelonette. Soy madre, empresaria, filántropa, inquieta y una ninja de la agenda. Hace 10 años aposté por mi y me convertí en la CEO de mi vida y de mis empresas. Me defino como "Life Designer": Ayudo a mujeres a convertirse en la CEO de su vida a nivel profesional y personal. Desde el 2006 comparto en este blog tips, trucos y herramientas para estés más sana, más guapa, más libre y más segura de ti misma. Al nacer mi hija en el 2016 busqué lugares donde inspirarme y conocer mujeres con ganas de comerse el mundo. Como no lo encontré, creé el Club Barcelonette.